Mitos acerca del apéndice

Mitos acerca del apéndice

El final del intestino grueso es lo que se conoce como apéndice, es decir, la última parte, la que pareciera que no tiene ninguna función. Pero, pensar que este órgano es algo inútil en nuestro cuerpo, está muy lejos de la realidad.

Por ello, vamos a revisar por qué y para qué existe el apéndice como parte de nuestro aparato digestivo.

Qué es el apéndice

Este se asemeja un tubo pequeño y cerrado, que está adherido donde comienza el intestino grueso, y éste se encuentra con el intestino delgado. Específicamente, está localizado en el lado derecho del abdomen y forma parte de una porción entre el intestino grueso y delgado, donde funciona como una unión.

Cuando se inflama, produce un dolor fuerte, que si no es atendido oportunamente, puede originar una rotura y poner en riesgo la vida de una persona.

Función principal del Apéndice

Su función principal es albergar bacterias, que son parte fundamental de la flora intestinal y que realizan funciones elementales en el cuerpo. De hecho, en el apéndice se desarrollan microbios que activan la flora intestinal, para apoyar al sistema inmunológico ante el riesgo de infecciones del intestino o del colon.

En conclusión, este trabaja como parte de las defensas del cuerpo para proteger el sistema digestivo.

Mitos acerca del apéndice

Mitos acerca del apéndice

Mito 1

Algunos investigadores indican que el apéndice es un remanente evolutivo del hombre.

Realidad

El apéndice ha conservado su lugar y su forma en el cuerpo, desde hace millones de años, sin desaparecer.

Mito 2

El apéndice es una parte inútil en el organismo.

Realidad

Todas las partes del cuerpo tienen por lo menos una función que colabora con el resto del organismo. El apéndice es un hogar y un refugio excelente para las bacterias.

Mito 3

Es recomendable quitarse el apéndice, como medida preventiva, para así evitar futuros problemas de dolor por inflamación o rotura.

Realidad

Mientras menos cirugías te hagas en órganos sanos, mejor es el funcionamiento del cuerpo. En el caso del apéndice, éste crea células linfoides, que ayudan a combatir bacterias en el intestino, coadyuvando al sistema inmune a mantenernos saludables.

Mito 4

El apéndice crea cierta confusión al momento de realizar diagnósticos, pues los síntomas son parecidos a los de otros padecimientos, como quistes en los ovarios.

Realidad

Realizar los exámenes apropiados para diagnosticar apropiadamente una apendicitis, evita la confusión a la hora de determinar la existencia de ésta u otra enfermedad.

Mitos acerca de la apendicitis

Así como existen mitos acerca del apéndice, también existen mitos acerca de la apendicitis:

Mito 1

La apendicitis es originada por un taponamiento debido a semillas, que pueden ser de chile o de guayaba, entre otras.

Realidad

Aunque pueden existir muchas causas que originen la apendicitis, la más frecuente es la obstrucción por materia fecal calcificada o fecalito.

Mito 2

Para diagnosticar la apendicitis solo se requiere palpar el abdomen de la persona.

Realidad

Palpar el abdomen de la persona sirve para identificar síntomas del padecimiento, sin embargo, esto no es concluyente para hacer un diagnóstico. Diagnosticar requiere de estudios de laboratorio para confirmar la apendicitis.

Mito 3

Consumir fibras puede causar una obstrucción del apéndice y producir apendicitis.

Realidad

Tener una dieta enriquecida con fibra favorece el tránsito intestinal, lo que aminora la posibilidad de que materia fecal obstruya el apéndice.

Mito 4

La apendicitis se cura con medicamentos.

Realidad

La apendicitis es una emergencia médica y el único tratamiento para curarla es extirpándola a través de una cirugía.

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