¿Cómo controlar las plagas?

¿Cómo controlar las plagas?

El término plagas se utiliza para identificar un ser vivo que poco a poco va afectando un ecosistema que no le pertenece. Es decir, las plagas se convierten en un problema y por ende cuando comienzan a invadir un lugar que, aunque se acople a sus necesidades, le es ajeno. Cuando esto ocurre, ocasionan irregularidades en el mismo, las consecuencias suponen perdidas de recursos, problemas de salubridad y afectan en general los intereses personales de quien lo habite.

La forma más correcta de controlar las plagas es conociendo su comportamiento y así, implementar métodos que le incomoden directamente, sin afectar el terreno en el cual se encuentren.

Tipos de plagas y cómo controlarlas

Plagas urbanas

Con el tiempo, este tipo de plagas se ha adaptado a las grandes ciudades, pero su estadía supone graves problemas para el ser humano, los cuales trascienden de lo económico a la salud. Éstas no sólo invaden las calles, sino que fácilmente se adaptan a las estructuras citadinas, ingresando en comercios y urbanismos.

Las plagas urbanas más comunes son las cucarachas, ratas, ratones, palomas, moscas y mosquitos. Una forma sencilla de controlar las plagas urbanas es aumentando la limpieza de calles, ductos y alcantarillados, así como aguas estancadas. Evitando utilizar fuertes químicos que pueden ser riesgosos para humanos y mascotas, lo mejor es tratar de crear un ambiente que no les sea satisfactorio. Cuando esto se convierte en un verdadero problema, es el Estado el responsable de tomar cartas en el asunto.

Las plagas ¿cómo controlarlas?

Plagas caseras

Las plagas caseras varían según la ubicación, pero van desde las mismas plagas urbanas hasta arañas, hormigas, ácaros, pulgas, garrapatas y termitas. Las plagas como las pulgas y garrapatas, aparecen en hogares donde habitan mascotas peludas.

En el caso de las plagas caseras, se puede acudir a trucos naturales, trampas caseras y sencillos pasos para ahuyentarlas. Lo primordial es la limpieza, generalmente las plagas caseras se alimentan de residuos y desperdicios, una buena higiene ayudaría a combatirlas. Si esto comienza a sugerir un riesgo, es momento de contactar a una empresa de control de plagas.

Plagas agrícolas o de jardín

En este ámbito, el intruso no es necesariamente otro animal o insecto (aunque por supuesto hay casos), sino que puede ser una planta de otra especie o maleza. Las plagas agrícolas pueden poner en riesgo todo un cultivo, generando pérdidas de tiempo y dinero para quienes se lucren de esto. Asimismo, en un descuido y según el tipo de plaga, podría correrse el riesgo de contaminar una cosecha, esto se resume a consecuencias en la salud de las personas.

Algunas de las plagas agrícolas son: hongos, roedores, virus e insectos. Para controlar las plagas agrícolas o de jardín, es posible acudir a pesticidas, preferiblemente orgánicos, que sólo afecten a las plagas, así como limpieza y revisión constante del cultivo para verificar que todo se encuentre bien.

Plagas en animales o mascotas

La mayoría de las veces, las plagas producen una alteración en el comportamiento de los animales, al igual que afectan su salud, estabilidad e higiene. Algunas se detectan fácilmente, bastará con revisiones periódicas y asistir con regularidad a un veterinario, para comprobar que no existe problema. De mencionar algunas comunes y de relevancia serían: rabia, pulgas, garrapatas.

Su control se realiza a través de vacunas o medicamentos proporcionados al animal, para luego proceder a limpiar su área común o hábitat y asegurarse de que no hay residuos de la misma. Es común que muchas mascotas contraigan plagas al estar en contacto con el exterior y con otras especies. Muchas de estas pueden afectar a los humanos, como es el caso de las garrapatas.

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