¿Cómo funciona internet?

¿Cómo funciona internet?

Internet representa la tecnología más importante de fines del siglo XX y comienzos del siglo XXI. Se trata del medio por excelencia que ha modificado por completo los modos en que la información se difunde, la forma en que se comunican los individuos y los medios de entretenimiento. A pesar de ello, poco es lo que el internauta promedio sabe acerca del funcionamiento de internet.

Tal desconocimiento no es algo reprobable o que deba extrañar. Después de todo, a diario las personas usan palabras, ideas, siguen costumbres sin saber dónde se originaron o por qué aparecieron, las dominan a la perfección y les son útiles en términos prácticos. Lo mismo sucede con Internet, se trata de una herramienta que la mayoría sabe utilizar aunque no sepa cómo funciona.

Funcionamiento de Internet

Internet, esa tecnología que inició como herramienta bélica y que terminó por convertirse en un hito de la libertad de expresión y el derecho a la información, y que, a pesar de que estamos familiarizados con ella, desconocemos cómo funciona.

¿Cómo funciona internet?

Hay una serie de nociones básicas que es necesario manejar para entender internet. Estas son: identificación (de los ordenadores), protocolos de envío y recepción de información. Dado que Internet surge como un medio para conectar redes dentro de una única gran red, y a su vez, para conectar múltiples ordenadores en este entramado, lo principal era saber como identificar cada ordenador.

Para este “primer problema” se diseñó la dirección ip. Esta dirección es asignada por los proveedores de internet o ISPs (de Internet Service Provider) y consiste en una identificación para cada ordenador que permite gestionar el envío y recepción de datos. Puede sonar obvio, pero es lo mismo que el código postal al momento de enviar y recibir cartas. Sin tal información sería imposible, o terriblemente complicado, establecer comunicación entre dos lugares distintos.

Pues bien, mientras que por una parte la dirección ip asegura ubicar a los ordenadores dentro de la red, por otra los protocolos TCP para el envío y recepción de información controlan y posibilitan la transmisión de archivos entre distintos ordenadores. Gracias a estos protocolos la información presente en un ordenador de forma digital es segmentada y “traducida” a un lenguaje analógico, el cual puede viajar a través de cables y ondas hasta ser descifrado por otro ordenador.

En efecto, una vez que las señales analógicas llegan a un segundo ordenador estas se “reconstruyen” convirtiendo los segmentos de datos en la información originalmente enviada. De esta manera es como la información (bien sea texto, imágenes, archivos  o videos) logran pasar de un ordenador a otro.

Servidores y páginas web

Los servidores, a diferencia de los ordenadores de los usuarios, consisten en “ordenadores” puestos al servicio de estos últimos para alojar, entre otras cosas, páginas web.

De manera similar a los ordenadores, que poseen una ip determinada, los Servidores (también conocidos como Hostings) pueden otorgar un dominio: un nombre registrado junto con un código de dos o tres letras (.com, .net, .es) que indica su función o ubicación geográfica.

En estos dominios, a los cuales los ordenadores pueden acceder desde casi cualquier punto con conexión a internet, se alojan las diferentes páginas web. Estas vienen a ser interfaces diseñadas a partir de lenguaje HTML (Hipertext Markup Language) y consisten en pantallas cargadas de información, imágenes, vídeo y elementos con los que el usuario puede interactuar.

De esta manera es como existen páginas dedicadas enteramente a difundir contenido audiovisual como existen páginas orientadas a la difusión de información textual. En uno y otro caso, estos portales cumplen con las premisas básicas de internet: El uso de un dominio adscrito a una dirección ip específica.

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